Las Mujeres Campesinas de la UNICAM SURI

Argentina

UNICAM SURI, UNICAM significa Universidad Campesina y SURI Sistemas Universitarios Rurales Indo-Campesinos. La UNICAM SURI es un espacio de formación colectiva del MNCI, Movimiento Nacional Campesino Indígena. La UNICAM es nuestra casa, es una comunidad organizada, es muchos lugares al mismo tiempo, porque está en movimiento, porque trabajamos con los y las compañeros en las comunidades, en la defensa del territorio, en la formación de derecho, con los jóvenes, mujeres, hombres y niños de los barrios, de los pueblos ya que es una propuesta de vida, de ver la realidad, de organización frente a la exclusión y la violencia que genera el sistema.

Nosotras somos parte de esta comunidad que construye la Unicam día a día, venimos de distintos lugares y traemos distintas vivencias. Hemos llegado del campo, de los pueblos, de sectores más urbanos, con diversas realidades, cargando cada una su historia, historias muy variadas, algunas más justas otras más injustas. Algunas llegamos por elección, otras de casualidad, otras escapando de alguna situación que no queríamos vivir más.  Todas vimos en este lugar la posibilidad de “ser” y de no hacerlo solas. Ese “ser” que “es” porque no tiene miedos, pasando del yo al nosotras.  Desde ahí trabajamos en la Unicam, de ir perdiendo los miedos en el hacer cotidiano. Así fuimos asumiendo distintas tareas, como coordinar la construcción, acompañar a los niños en sus aprendizajes, ser comunicadoras de nuestra radio, coordinar la cocina, producir y ser guardianas de nuestras semillas, criar los animales, cuidar la salud de la comunidad y administrar nuestros recursos.

En el camino de esta construcción, en la que nos vamos empoderando y dejando los miedos, nos acompañamos también entre los y las jóvenes a salir de nuestras adicciones, sea el consumo problemático o algún vicio que traemos encima, egoísmo individualismo, machismo, dimensionando que no es un problema individual, sino que tiene que ver con un sistema perverso para el que no valemos nada. Lo que nos permite ir afinando nuestra sensibilidad frente a las injusticias, reconstruyéndonos; es decir humanizándonos, demostrando con hechos concretos que podemos cambiar la realidad de nuestros barrios, de nuestras comunidades. Y entendiendo así la responsabilidad de contagiar y empapar a otras mujeres en esta lucha de un feminismo campesino, negro, indígena y popular. En el que nos entendemos y valoramos como sujetos políticos y económicos dentro de nuestras comunidades. Mujeres que producimos, mujeres que resistimos en nuestros territorios, mujeres que somos parte de la economía popular, una economía sin patrón.

En estos andares no estamos solas, sino que lo hacemos junto a nuestros compañeros de lucha, quienes también asumen como nosotras la maravillosa tarea de construir este proyecto político pedagógico, con base feminista y campesina, que va más allá de la Unicam, porque aspira a la construcción de poder popular, haciendo parte así a las mayorías más ninguneadas, entendiendo que el feminismo no puede ser sino es a través de la lucha de clase. No es tarea sencilla, ni un camino libre de tropezones, si una necesidad en un camino de verdadera liberación y de construcción de una sociedad más justa.

 

Fotografía:

  • Unicam SURI, 2020
  • Unicam SURI,