La ANZORC en su lucha por la tierra y el territorio para el campesinado se ha ido posicionando como una iniciativa agraria de paz, sin embargo entendemos que para una paz completa es necesario que las mujeres no sigan siendo víctimas de violencias y de discriminación en su contra, porque estas violencias constituyen una violación a los derechos humanos. Sabemos que no hay una fórmula mágica para erradicarla, sabemos que las violencias que enfrentan las mujeres es estructural y en esa medida requiere de respuestas que busquen como decía Ivonne Gebara “crear otro sistema”, crear otra sociedad, pero también otras formas de lucha, de poder, lo que implica ver a nuestro propio interior y revisar que es preciso corregir.

Las mujeres de las Zonas de Reserva Campesina han denunciado las violencias que históricamente las han alejado de los espacios de decisión, de participación, de la decisión autónoma de sus vidas y sus cuerpos, de acceso en equidad a la educación, a la salud y al trabajo, además les impone el escenario doméstico, subvalorando todo tipo de actividades que se hagan en pro de la vida y de la reproducción de las misma, pero también esas violencias que han vuelto a las mujeres las más pobres entre las pobres, las que las han convertido en las principales víctimas del conflicto armado, que las han privado del acceso a la tierra y al territorio, incluso el principal territorio de toda mujer; su propio cuerpo.

Por eso hoy ANZORC, respondiendo a las demandas de las mujeres de las ZRC, realiza esta campaña permanente rechazando todas las formas de violencia en contra de las mujeres, una campaña que busca iniciar un proceso de sensibilización en todas las organizaciones y a sus integrantes como un primer paso en la transformación por una sociedad sin violencia y con una verdadera paz.

Las ZRC dicen No a las violencias contra las mujeres