En Antioquia exguerrilleras se preparan para poner en funcionamiento la planta procesadora de frutas y hortalizas.

Cerca de 70 mujeres exguerrilleras de las FARC – EP pertenecientes al ETCR Jacobo Arango del municipio de Dabeiba y del NAR San José de León, en Mutatá – Antioquia – le apuestan a su reincorporación económica con el proyecto “Mujeres Autónomas: tierra, territorio y economía solidaria para la paz y la reconciliación”.

Este proyecto, en el que además participan mujeres de la comunidad, es el primer proyecto productivo, definido, formulado y puesto en marcha por mujeres exguerrilleras en proceso de reincorporación y tiene como finalidad, la construcción de una planta procesadora de frutas y hortalizas, para crear mermeladas, salsa de ají y pulpas, entre otros productos.

Mujeres Autónomas cuenta con la financiación de ONU Mujeres en el marco de la alianza con la Embajada de Noruega y el apoyo de la Asociación Nacional de Zonas de Reservas Campesinas – ANZORC- y está creado para garantizar estrategias que permitan a las mujeres, diseñar y ejecutar iniciativas productivas sostenibles, fortaleciendo los procesos organizativos, comunitarios y dotándolas de capacidades para operar sus iniciativas. Construyendo así, nuevas formas de relacionamiento económico basado en la solidaridad y vinculando a las comunidades para fomentar la reconciliación en los territorios.

“Esperamos que este proyecto genere autonomía económica para las mujeres exguerrilleras, los hombres que han estado presentes y las mujeres de la Junta de Acción Comunal de la vereda Llano Grande y Asociación Campesina del occidente de Antioquia -Ascoa-“, explica Luz Adriana Ramírez, coordinadora del proyecto.

Se espera que la planta procesadora esté en funcionamiento a final del mes de octubre del presente año y en ella, las mujeres en proceso de reincorporación serán las encargadas de operar la planta.

“El proyecto, es importante para la comunidad porque estamos tratando de integrar no solo a las exguerrilleras, sino también a la comunidad en general, sobre todo en los temas que tienen que ver con producción de frutales. Todo esto, para que la planta tenga la materia prima para operar, para producir las pulpas y mermeladas. La idea es generar un proceso de planificación productiva en el que las comunidades puedan participar con sus frutales de diferente tipo, para que los productos de la planta sean cada vez más diversos”, afirma Luz Adriana.

En la planta, las mujeres no ocuparán los cargos y roles que tradicionalmente han sido asignados a ellas por la sociedad, sino que serán productoras de materia prima, conductoras de transporte, operarias en la planta, encargadas de comercialización y quienes lideren tareas administrativas como: gerencia, dirección y toma de decisiones.

La idea es que este proyecto piloto permita que el modelo que se construya, sea replicable en otros ETCRs a lo largo del territorio.

Dentro de este proyecto, también se plantea la creación del Centro Solidario de Servicios del Cuidado que busca brindar servicios que permitan a las mujeres liberar el tiempo que ocupan en las diversas actividades de cuidado de otras personas y del hogar, para que puedan redistribuir las cargas que recaen específicamente sobre ellas.

El Centro Solidario de Servicios del Cuidado prestará servicios: de compra colectiva de mercados y pago de servicios y diligencias, turnos colectivos del cuidado y tareas del hogar; y con un grupo de mujeres en economía solidaria. Este Centro se ubicará en la Casa de la Mujer de San José de León y otro segundo espacio estará dentro de la planta transformadora en el ETCR Jacobo Arango.

“Esperamos que con este Centro Solidario tanto mujeres, como hombres, que también tienen tareas de cuidado, puedan liberar parte de ese tiempo que están usando en estas tareas de cuidado, para que puedan participar de tareas organizativas, políticas y otras tareas que hacen parte de todo el tema productivo en el ETCR Jacobo Arango y NAR de San José de León”, concluye Ramírez.