El lunes 19 de octubre llegó, desde el sur oriente colombiano, la Minga Social y comunitaria a la ciudad de Bogotá después de esperar un diálogo con el presidente Iván Duque en días anteriores en la ciudad de Cali. Bajo los enfoques políticos de paz, democracia y territorio, el movimiento campesino, afro, comunitario e indígena se organizaron para exigirle al gobierno nacional el respeto por la vida, el derecho a la vida digna, al territorio y derechos integrales para el campesinado, defensores y defensoras de los derechos humanos, firmantes del acuerdo de paz, mujeres, indígenas, afro y población LGBT. A estas exigencias se le suman las denuncias ante la constante violación de Derechos Humanos junto a las masacres y asesinatos selectivos que se han agudizado durante el gobierno de turno en las diferentes regiones rurales del país.

“Esta minga es la luz de los colombianos y colombianas. Llevamos más de 500 años poniendo muertos en el territorio que hoy le llamamos América. Si llevamos 500 años colocando muertos, entonces ¿Por qué no nos organizamos y nos juntamos en la minga para caminar por la paz, por la reconciliación y la reconstrucción de nuestro país? Para no seguir caminando hacia la desgracia, hacia las tumbas como han caminado muchos luchadores y luchadoras y gente inocente de nuestro país”, así lo dijo Cristóbal Guamanga, integrante de la junta de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria y directivo de Anzorc.

  • Fotos: Laura Chambueta, comunicaciones ANZORC.