Bogotá. Enero 22 y 23 de 2020

 

 

¡Para que las Zonas de Reserva Campesina se puedan dar

con las mujeres se tiene que contar!

  

Nosotras, mujeres campesinas reunidas en el marco del III Encuentro Nacional de Mujeres de las ZRC, nos dimos cita los días 22 y 23 de enero de 2020 en la ciudad de Bogotá para dialogar, debatir y consolidar las estrategias de defensa de la tierra y el territorio y los derechos de las mujeres campesinas. Este espacio nos permitió visibilizar y discutir los avances generados desde la Coordinadora Nacional de Mujeres de las ZRC, además de priorizar los puntos de intervención para avanzar en el trabajo comunitario y el fortalecimiento organizativo como ANZORC, pero también en el intercambio con diferentes actores claves en los territorios: colectivos, instituciones, cooperación internacional, grupos de investigación estrategicos en el desarrollo de la figura de ZRC y el enfoque de género.

Juntas en nuestro encuentro, tuvimos la oportunidad de realizar la Mística Campesina como un acto simbólico que concentra las energías femeninas y que nos permite fortalecer nuestra identidad campesina, en sincronía con los cuatro elementos, nuestras semillas, nuestros paisajes naturales y nuestros productos medicinales. Consideramos esto un acto de resistencia, pues lo hacemos en un contexto que amenaza y busca la destrucción del campesinado.

Adicionalmente, presentamos nuestra definición propia de Feminismo Campesino, producto no sólo de nuestro debate interno, sino también de nuestra práctica política, que día a día nos fortalece como mujeres campesinas. Esta construcción política, junto a la Agenda Programática que venimos construyendo desde 2014, son la ruta que guía nuestras acciones y marcan el camino que juntas seguiremos para lograr el reconocimiento y la garantía de derechos para todas las mujeres campesinas.

Este III Encuentro nos invita a seguir avanzando en el fortalecimiento de procesos organizativos de Mujeres en todas las ZRC y las diferentes organizaciones de base que hacen parte de la ANZORC. Es cada vez más evidente que para que las Zonas de Reserva Campesina se puedan dar, con nosotras las mujeres tienen que contar. ¡Nosotras resistiremos!

Celebramos la oportunidad de encontrarnos, juntarnos y debatir sobre los temas que nos interesan como mujeres campesinas y que nos convocan a seguir trabajando por la defensa y el cuidado de nuestros territorios. Las mujeres campesinas de las ZRC rechazamos el asesinato sistemático de nuestros líderes y lideresas sociales, la agudización del conflicto social, la militarización del territorio y la revictimización de nuestros liderazgos por la consolidación de las Zonas de Reserva Campesina.

Exigimos al Estado todas las garantías constitucionales para la defensa de nuestras vidas y el esclarecimiento de las actividades criminales en el marco del plan sistemático de acciones que arrebatan la vida de cada líder y lideresa torturada, asesinada, desplazada y perseguida. Nosotras exigimos la implementación del Acuerdo de Paz, el cual consideramos una de las principales herramientas que tiene el Estado para garantizar el desarrollo agrario en Colombia con justicia social y enfoque de género para todas y todos los colombianos. Exigimos a la sociedad colombiana que se eliminen todas las formas de violencia y discriminación que existen contra las mujeres. ¡No más violencia contra las mujeres campesinas! No más feminicidios orquestados por las grandes multinacionales y sus planes extractivistas.

Nosotras, las mujeres campesinas somos quienes, cada vez más fortalecidas, nos levantamos juntas para construir nuevas realidades donde seamos libres, soberanas y felices. Con nuestras manos sembramos y transformamos alimentos, con nuestros procesos organizativos luchamos por nuestra identidad campesina y con nuestro trabajo campesino alimentamos la familia, la comunidad y el país.

 

La defensa de la tierra y el territorio, así como el cuidado de nuestros cuerpos y nuestras vidas, es nuestro compromiso.

Para las mujeres campesinas ¡Tierra, territorio y paz!

 

SOMOS MUJERES CAMPESINAS, SOMOS DIGNIDAD.

VIVA EL FEMINISMO CAMPESINO!