Después de más de 50 años de incansable lucha por la permanencia en el territorio y el logro de una vida digna, las organizaciones campesinas nos reunimos en el Magdalena Medio – el pasado mes de agosto de 2010- para definir las líneas de acción política por la conquista de una Reforma Agraria Integral que resuelva los problemas estructurales que afectan al campo colombiano.

Uno de los escenarios desde los cuales mantenemos en alto las banderas de nuestra inclaudicable lucha por la tierra, lo constituyen las Zonas de Reserva Campesina, figura que acogemos con el espíritu con el que miles de campesinos del sur del país la crearon a través de intensas movilizaciones, que presionaron su consagración en la legislación colombiana (Ley 160 de 1994); siendo la única figura jurídica que reconoce al campesinado, su derecho a la tierra, alternativa de permanencia en el territorio, una herramienta para combatir el latifundio, elemento central de la persistente crisis agraria del país; una apuesta por soberanía alimentaria que genera respuestas ante la crisis alimentaria mundial, desde la eficiencia demostrada de la pequeña propiedad rural en articulación con los centros urbanos; una alternativa real de sustitución a los cultivos de uso ilícito, y un camino hacia la construcción de modelos de vida en equilibrio con la naturaleza.

Como la participación de los 30 organizaciones campesinas, nuestro proceso ha llevado un proceso de consolidación y en aras de la interlocución con instituciones nacionales, gremios, agencias de cooperación; el pasado 8 de octubre de 2011, renace la Asociación Nacional de Zonas de reserva Campesina –ANZORC-, como herramienta de unidad por el campesinado. ANZORC, es un espacio de articulación y coordinación de las organizaciones campesinas impulsoras de zonas de reserva campesina, de carácter popular y comprometido con la defensa del territorio y la tierra para el campesinado.