Señor Presidente Iván Duque:

Desde hace 25 años las zonas de reserva campesina son una alternativa legal y de eficacia comprobada para la conservación, sustituir los cultivos de uso ilícito, alimentar al país y construir la paz, lo convocamos a dialogar y trabajar por estos objetivos.

Comisión Política de ANZORC, Bogotá, octubre 18 de 2019

Delegados y delegadas de 23 departamentos, distribuidos en 7 nodos regionales, en los que se vienen implementando y promocionando 68 Zonas de Reserva Campesina; representantes de la Coordinadora de Mujeres Campesinas de estas zonas, y algunos invitados especiales, hemos sesionado durante tres días entre el 16 y 18 de octubre en la ciudad de Bogotá. Con base en nuestro conocimiento de la realidad de estos territorios hemos analizado la situación del país y encontrado con enorme satisfacción que se sostienen los esfuerzos de amplios sectores por construir la anhelada paz. La comunidad internacional, gremios económicos, organizaciones sociales, mujeres, jóvenes, la academia, los gobiernos locales, el Ministerio Público, entre otros, trabajan con tesón y buena voluntad para alcanzar la reconciliación, la justicia social y la más amplia democracia para Colombia. Con ellas y ellos nos encontramos a diario en las trochas y carreteras del campo colombiano que aún sufre el abandono que el Acuerdo de Paz busca terminar.

Pero también hemos podido comprobar que durante su Gobierno los principales instrumentos del Acuerdo de Paz están siendo bloqueados.

El PNIS, el trascendental programa de sustitución de cultivos de uso ilícito está paralizado, desconociendo la voluntad de 100.000 familias campesinas que estamos cumpliendo con la erradicación de la coca pese a los incumplimientos del Gobierno. Los PDET están siendo instrumentalizados para fines diferentes a la implementación de la Reforma Rural Integral y, una vez celebrados los Pactos Regionales para la Transformación Regional, se rompió abruptamente la participación y se desconocen hasta el momento los desarrollos de esta oficina. Los Planes Nacionales para la Reforma Rural Integral no han llegado al campo.

Del genocidio que se viene configurando contra los líderes sociales, 140 son reconocidos campesinos que se destacan por su labor en la defensa de las Zonas de Reserva Campesina. Esto ocurre en medio de la remilitarización de los territorios rurales y en paralelo con el crecimiento de estructuras criminales que amenazan a los territorios y a las comunidades.

La Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz como mecanismo de participación democrática de las víctimas y los territorios más afectados por el conflicto armado, han sido enterradas en el Congreso, negando ese sencillo acto de reparación.

Hemos podido constatar una notable falta de voluntad de su Gobierno para implementar la Reforma Rural Integral, que se comprueba con el recorte presupuestal del 18.9% a la Agencia Nacional de Tierras proyectado para 2020 y la inexistencia de un presupuesto para el Fondo de Tierras que después de tres años no ha entregado el primer predio a los campesinos. El recorte del 36,8% a las partidas del Ministerio de Agricultura reafirma el absurdo desconocimiento de la gravedad del problema agrario colombiano. La deforestación se acelera estrepitosamente, favorecida por ese abandono del campo que lleva a especuladores de la tierra y a capitales nacionales e internacionales a acaparar los territorios; mientras los campesinos buscan una subsistencia mínima en nuestros bosques. Por su parte, la respuesta de la Fuerza Pública recae sobre nosotros, los más débiles, y las acciones contra los grandes deforestadores es nula.

La opción prioritaria de su Gobierno por la explotación de la economía minero-energética, y el retorno a la marginalización del campo desconoce el enorme potencial del campesinado colombiano. Está ignorando que podemos ser una potencia para nuestra soberanía alimentaria y para contribuir a alimentar saludablemente al mundo. Podemos salir de la economía de la coca y consolidar economías locales y regionales para el buen vivir de toda la sociedad. Podemos aprovechar y conservar nuestra gran biodiversidad. Podemos detener la deforestación y preservar la Amazonía para la toda humanidad. Al servicio de ese potencial nacional están las Zonas de Reserva Campesina y el campesinado bien dispuesto para trabajar en asocio con el Estado y con toda la sociedad. De eso hemos dado ejemplo hasta ahora.

Pero no podemos seguir acompañados solo de algunos sectores de la cooperación internacional, algunas instituciones y algunos gobiernos locales, a quienes hoy expresamos nuestra profunda gratitud. Necesitamos el compromiso del Estado en pleno, de los acompañantes internacionales del Acuerdo de Paz, de los gremios, de los centros de investigación, de los mercados urbanos, de su Gobierno en especial. Una vez más, le manifestamos nuestra voluntad y lo convocamos a reabrir los canales de diálogo constructivo que en anteriores gobiernos mostraron su efectividad para avanzar en el cumplimiento de los objetivos de las ZRC, que son los derechos y anhelos de millones de familias campesinas que sembramos y cosechamos alimentos, preservamos el agua y los bosques, y contribuimos a la producción de oxígeno limpio para las ciudades.

Coincidimos con usted acerca de la necesidad de la legalidad y es por eso que lo conminamos a cumplir con el marco legal disponible para la construcción de la paz, la garantía de los derechos y el desarrollo sostenible; pero además creemos en el diálogo constructivo y permanente para abordar los más serios problemas del país con los que estamos comprometidos. Por lo tanto nos permitimos recordarle:

  • La implementación de los PDET, en la cual la participación de las comunidades ha sido cerrada, debe reestablecerse para continuar el diálogo y la acción transformadora de los territorios hacia el desarrollo y la paz a través de los grupos motores, las comisiones municipales y las redes de aliados estratégicos que han sido injustificadamente suspendidas. Estamos dispuestos a retomar nuestra participación con la mayor celeridad posible.

  • Sobre el manejo de áreas de vital importancia para el medio ambiente, como páramos y parques naturales, en las que tenemos asentamientos campesinos y en las que podemos participar para restaurar y vivir con dignidad; le recordamos al Doctor Ricardo Lozano, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y la Doctora Julia Miranda, Directora de Parques Nacionales Naturales, la solicitud de reactivar las mesas regionales y nacionales de diálogo para encontrar alternativas equilibradas valiéndonos de las directrices nacionales e internacionales disponibles para orientar la gobernanza de estas áreas.

  • En lo que respecta a la reactivación de las instancias del PNIS creadas para garantizar la efectiva sustitución de la coca; por intermedio suyo conminamos al Doctor Emilio José Archila, Consejero Presidencial para la Estabilización y la Consolidación, responsable de la implementación del PNIS, a que se reactive de manera inmediata el diálogo para garantizar la consolidación de la sustitución de la coca. El país no puede correr el riesgo de la resiembra y de arrojarnos de nuevo a esta economía ilegal.

  • La Reforma Rural Integral, en especial los temas relacionados con el Fondo de Tierras, son indispensables para la economía y la paz del país. Le solicitamos que oriente al Doctor Andrés Valencia Pinzón, Ministro de Agricultura Desarrollo Rural, y a la Doctora Myriam Martínez Directora de la Agencia Nacional de Tierras, para reactivar el diálogo en torno a los avances sobre el Fondo de Tierras, el Catastro Multipropósito y la constitución y apoyo a las Zonas de Reserva Campesina. Los conminamos a desestigmatizar esta figura de la lucha campesina que ha demostrado su eficacia para la estabilización de las comunidades rurales, la protección ambiental, la producción de alimentos y la sustitución de cultivos de uso ilícito. Casos como los de Guejar, Sumapaz y Lozada que han cumplido a cabalidad con los respectivos trámites administrativos y están a la espera de una resolución; así como las 15 solicitudes vigentes para iniciar proceso de constitución, requieren celeridad para ser declaradas como ZRC.

  • Es importate garantizar los derechos de las mujeres campesinas ya que requiere que la Alta Instancia de Género, que tiene como objetivo estratégico hacer transversal el enfoque de género en la construcción de paz, dialogue con la Coordinadora de Mujeres Campesinas de las Zonas de Reserva Campesina en torno a la Agenda Programática construida por nosotras como fórmula para asegurar el cumplimiento del compromiso hecho por la Señora Vicepresidenta Marta Lucía Ramírez de promover y fortalecer el empoderamiento de las mujeres en los sectores rurales del país, especialmente en aquellos territorios donde se reportan los mayores índices de violencia y debilidad institucional.

  • Convocamos a toda la sociedad colombiana para que nos acompañe en el trabajo en torno a estas apuestas, a valorar y apoyar nuestra contribución a la subsistencia de los centros urbanos, el abasteciendo de alimentos, agua y oxígeno mediante el cuidado de los bosques y las fuentes hídricas. Les recordamos que la identidad colombiana está estrechamente ligada al campo y al campesinado, que la protección de los campesinos y las campesinas es la protección de la vida y la identidad de nuestro país y que no puede volver a ser estigmatizada como ocurrió durante décadas de guerra. El campesinado de las Zonas de Reserva Campesina, no es enemigo, no es criminal. El campesinado de las Zonas de Reserva Campesina es amigo, es el trabajador incansable por la paz.

Recuerde señor Presidente que en el campesinado de las Zonas de Reserva Campesina, el país encuentra un aliado comprometido con la paz, con el cuidado de los ecosistemas y el desarrollo territorial. Nuestra participación no debe generar temor, nuestra participación representa el enriquecimiento de la democracia y del desarrollo. Seguimos esperando la apertura de canales de diálogo de su parte.

Comisión Política Nacional

Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina -ANZORC-

Bogotá, viernes 18 de octubre de 2019.