Entendí que el camino para comprender no era estudiar la gente, sino escucharla”

Alfredo Molano.

Hoy las Zonas de Reserva Campesina se encuentran de luto, murió Alfredo Molano, sociólogo y periodista de la vida rural más recóndita de Colombia, forjador de la memoria y las luchas agrarias que históricamente han construido nuestro país. Sin el relato de él en sus más de 20 libros, mucha de nuestra historia campesina habría sido ignorada en la academia, los debates públicos sobre los derechos campesinos y el acceso a la tierra. Consecuencia de su arduo trabajo por las luchas agrarias, Alfredo en su último legado en la Comisión de la Verdad para asuntos campesinos, asumió la tarea de reconstruir memoria, verdad y reparación para los miles de campesinos que hemos sufrido los flagelos de la guerra, tarea que difícilmente hemos podido ejercer dado el riesgo que corremos quienes creemos en la verdad y la reparación.

Alfredo se había convertido en un preceptor de esa historia del conflicto que es necesario contar, sus libros, columnas, debates, amistad y compañerismo, se convirtieron en la voz de esa Colombia profunda y olvidada que hoy trata de salir de un conflicto armado. En sus aportes en la Comisión Histórica de la Verdad, relata su origen en el control sobre la tierra y el Estado. Asunto que luego de más de 40 años de escritos y Selva Adentro, nombre de uno de sus libros que relata la historia de la colonización en el Guaviare, sigue siendo las causas principales de la guerra que aún padecemos los campesinos, indígenas y afros.

Desde ANZORC, queremos brindar el más sentido homenaje a uno de los hombres que ha inspirado la vida legal, organizativa y social de las Zonas de Reserva Campesina, pues gracias a sus relatos, ideas y esmero por las comunidades campesinas, en 1994 en la región del Pato Balsillas, contribuyó a la idea de otorgar la tierra al campesinado que no tenían acceso a ella. Lucha que desde los territorios aún seguimos dando.

Sin duda alguna sus ideas y planteamientos nos harán falta, su esfuerzo por construir la paz fue inalcanzable, de él nos queda el legado de seguir construyendo los caminos de la verdad, la vida y la memoria. Seguiremos construyendo la paz que aún le debemos a Alfredo en honor a su memoria.